La comida en la música – Versión del director

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O la música en la comida…en fin, ¿Qué más da? Lo importante, estimados Sibaritxs, como escribiría un buen amigo mío, es combinar dos de las más apetitosas pasiones que dan fé de la evolución del hombre: comer (bien) y cantar.

Por tanto, el digestivo de hoy versa sobre esas canciones que nos hacen salivar cada vez que las escuchamos, que han pasado a formar parte de nuestro inconsciente gastronómico.

En primer lugar, quiero lanzar un sentido homenaje a la canción que recuerdo cada vez que hago pan: Con las manos en la masa, que daba nombre al programa de cocina por excelencia en nuestros hogares durante los años 80. La canción, del dúo Vainica Doble, la cantaba uno de sus miembros junto a El jovencito Joaquín Sabina, que había comenzado ya a despuntar con sus primeros discos en solitario tras abandonar La Mandrágora.

En segundo lugar, estuve tentado de cascaros el siempre socorrido “tengo gambas tengo chopitos” del anuncio de la Once, pero que queréis que os diga, la clase es lo primero. Siempre. Así que no me queda más remedio que recurrir a un gentleman descarado como Kevin Johansen, y su sugerente Guacamole para no caer en la mediocridad. Su letra comienza así:

Sittin’ on a bencho, waitin’ for the teco guacamole
carne con frijole’, carne con frijole…
waitin’ for the sun to shine, hopin’ for the chicken yakisoba
hope there’s some left over, hope there’s some left over…

Sin duda un crackadura…

Para completar el podio, la versión original de un éxito tan manido que sólo faltaron Andy y Lucas por interpretarlo. Claro que, mejor no lo digo muy alto, es posible que tengan su propia versión…con todos vosotros, una grande, la actualmente conocida por su participación en American Horror Story, la polifacética Patti LaBelle y su mítico Lady Marmalade!!!!

Y la cuarta y última (lo bueno, si breve, dos veces más rápido de leer): una de mis canciones favoritas, un verdadero himno durante al menos un mes de mi vida, y a la vez la llave que les abrió a estos alemanes las puertas del mausoleo de los One Hit Band: Lemon Tree, de los Fools Garden. Me quito el sombrero y lo uso para saludar a las damas:

Podría haber puesto otras 300 canciones más, o haber incluido grupos con nombres grotescos como Bananarama,  pero entonces se convertiría en una lista, y eso ya lo hace, si no mejor, con mucha más facilidad para luego cobrarlo, la revista Rolling Stone.

Un abrazo Sibaritos

El SibaritoLa comida en la música – Versión del director

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